Donde falla la herramienta actual
- El catálogo de la herramienta no conoce calibre, duración ni categoría: «traca final» es una línea con precio libre, no un conjunto de artículos.
- Nada comprueba que lo vendido esté en stock o pueda pedirse a tiempo; el presupuesto puede prometer carcasas que el almacén ya no tiene.
- Una vez aceptado, el presupuesto no se convierte ni en contrato, ni en plan de disparo, ni en declaración: hay que rehacerlo todo en otras herramientas.
Lo que cambia PyroDesk
- El presupuesto se monta en cinco minutos a partir de sus prestaciones y artículos pirotécnicos, con calibres y cantidades, en un PDF profesional.
- El cliente lo lee, lo firma y paga el anticipo en su portal, en su idioma; el contrato sigue con los mismos datos.
- El presupuesto aceptado alimenta el plan de disparo, reserva el stock y rellena la declaración; la simulación 3D muestra al cliente lo que compra.
Las herramientas de presupuestos en línea tienen un mérito real: un documento limpio, enviado rápido, con un botón para aceptar. Para la mayoría de los oficios basta. Para un pirotécnico el presupuesto carga con mucho más. Describe una duración, un ambiente, calibres, una traca final, a veces una banda sonora; compromete un stock que debe existir en la fecha del disparo; es la base del contrato, de la declaración a la autoridad y del plan de disparo. Una línea «fuegos artificiales — paquete» no dice nada de eso.
El desajuste se paga después. El presupuesto aceptado en febrero prometía carcasas de 150 mm que en julio ya no están en el almacén, o una duración que el stock restante no aguanta. El cliente, por su parte, tiene en la cabeza una imagen que nadie ha validado. Luego hay que rehacer el contrato a mano, volver a teclear los artículos para la declaración, dibujar el plan de disparo desde cero y acordarse de facturar el anticipo previsto en las condiciones del presupuesto.
PyroDesk parte de que el presupuesto es el inicio del expediente, no un documento aislado. Se compone a partir de sus prestaciones y de su catálogo de artículos, con calibres y cantidades, y se calcula solo. El cliente lo recibe en su portal, lo firma con el dedo y paga el anticipo. Ese mismo presupuesto alimenta después el contrato, el plan de disparo, la reserva de stock y la declaración, y la simulación 3D le muestra cómo será lo que acaba de comprar.