Donde falla la herramienta actual
- Una celda no sabe que un artículo tiene calibre, masa de materia activa y categoría: el inventario sigue siendo una lista de nombres.
- Los lotes y sus caducidades viven en una columna que nadie relee antes del disparo.
- Ninguna versión fiable: el archivo «stock-v7-final-ok.xlsx» circula en tres ordenadores y cada uno modifica el suyo.
Lo que cambia PyroDesk
- Cada artículo lleva calibre, categoría, materia activa y lotes con fecha; el stock se descuenta al validar el plan de disparo.
- Presupuesto, contrato, declaración a la autoridad y factura salen del mismo expediente: se acabó reescribir entre pestañas.
- Una sola base compartida en ordenador, tableta y teléfono, con el historial de quién cambió qué.
Casi todas las empresas pirotécnicas empezaron con un libro de Excel: una pestaña para el stock, otra para presupuestos, otra para fechas. Funciona mientras lo rellena una sola persona y la temporada tiene un puñado de espectáculos. Después llegan los lotes recibidos en fechas distintas, el mismo artículo con dos referencias de proveedor, la candela sacada para un disparo y nunca restada del total. La hoja de cálculo no rechaza nada, y ese es justo el problema: acepta el error sin inmutarse.
El coste real no aparece en el archivo. Aparece la noche en que se descubre en el campo que faltan tres carcasas de 100 mm, o cuando la autoridad pide la lista de productos y hay que reconstruirla a mano desde cuatro pestañas. Las fórmulas se rompen en silencio al insertar una fila en el sitio equivocado, las macros no sobreviven al cambio de ordenador y nadie sabe ya qué copia es la buena entre el portátil de la oficina y el de la furgoneta.
PyroDesk conserva lo que la hoja hacía bien —una cuadrícula legible, totales al instante— y le añade lo que ignoraba: la naturaleza pirotécnica de cada artículo. El catálogo se importa desde su libro actual, las columnas se reconocen y cada fila se convierte en un artículo real con calibre, categoría y lotes. El presupuesto se monta eligiendo prestaciones, el plan de disparo reserva el stock, la declaración a la autoridad se rellena sola y la exportación contable llega al asesor sin archivo intermedio.